Ascenso al Teide. Cuaderno de viaje

Un intrépido grupo de alumnos de 2º de Bachillerato ha realizado como actividad de fin de curso un ascenso a nuestro conocido volcán. A continuación tienen el cuaderno de viaje de dicha expedición.

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Viernes, 1 de julio de 2016
17:30
El grupo de alpinistas seleccionado tras una rigurosa criba, se encuentra a la hora convenida en las estribaciones de la montaña y procede a la última revisión del equipo. A partir de ahora, lo que no hayamos tomado con nosotros, no podremos conseguirlo en el camino. No hay agua, no hay nada comestible. Si se terminan los víveres nos comeremos las piedras del camino. Si no volvemos, recordarán nuestra gesta.

18:00
Comenzamos a andar, cada uno buscando su ritmo de marcha, por la senda que rodea la White Mountain.

19:10
Llegamos según el horario previsto al primer punto de test. Estamos en el borde de las coladas del Teide, preparados para la ascensión. Ahora comienza la parte más ardua. Ya no hay vuela atrás. El líder encabeza la marcha y es fácil de reconocer por su tupida cabellera y su esbelta silueta. Si hay niebla, al menos no nos perderemos.

19:45
Llegamos a la “estancia de los ingleses”, antiguo refugio de vivac de exploradores pretéritos. Algunos de los miembros de la expedición aprovechan para sacar algunas fotos para el recuerdo. Si no volvemos, por lo menos que sepan donde estuvimos. Un aguerrido expedicionario señala que ha visto por el camino abundantes artrópodos del tipo opiliónido, por lo que si nos quedamos sin comida, al menos tendríamos una fuente de proteínas y polisacáridos asegurada. Otros miembros de la expedición afirman que llegado el caso, prefieren comerse las correas de la mochila. Para ir marcando el ritmo de marcha, nuestros montañeros recurren a viejos trucos del Himalaya, como las “palabras encadenadas”.

21:15
Llegamos al refugio de Altavista, cansados, pero enteros, sin haber tenido que recurrir a las arañas para mantenernos con vida. Hace un rato que ya se ha puesto el sol, pero no es problema para nuestros expertos, que van siguiendo la senda por el olfato. Después de saludar a algunos nepalíes que también andaban por allí, buscamos un acomodo para dormir viendo las estrellas. Cenamos, sacamos el saco y el aislante, y a sobrevivir una noche más. El descanso solo se vio interrumpido por uno de los artrópodos anteriormente citados, que decidió pernoctar en el mismo sitio que las chicas, a lo que ellas no estaban dispuestas. Faltaría más.

Sábado, 2 de julio de 2016
4:30
Nos despertamos. Lo han visto bien: cuatro y media de la madrugada. Con un cielo como sólo se ve en esta zona y a esta altura, revisamos el material que nos llevaremos para intentar atacar la cima. Algunos de los componentes del grupo se quedarán en el refugio para vigilar el resto de las mochilas y seguir viendo las estrellas.

5:05
Comienza la hora de la verdad. Dieciséis supervivientes, armados de sus mejores ropas de abrigo, sus cámaras, la bandera del Colegio al que representan y una linterna en la mano o en la cabeza, comienzan a andar.

6:15
Llegamos al mirador de la Rambleta. Algunos hacen amago de querer morirse, pero seguimos todos.

6:30
Pasamos al lado de la caseta del teleférico. Miramos con deprecio los medios utilizados por los aficionados para subir hasta aquí. Un último esfuerzo y estaremos arriba todos.

7:00
Coronamos el borde del cráter y la cima del Teide. Hemos llegado. El esfuerzo ha valido la pena y contemplamos ocho minutos después, cómo el disco del sol se despega del horizonte e inunda la atmósfera de una paleta de colores pastel, solo visible a esta hora y desde esta altura. La sombra del Teide se proyecta perfecta sobre la isla de la Gomera. Inmortalizamos el momento con numerosas fotografías y selfies. Otros podrán tener fotos impresionantes como fondo de pantalla, o podrán compartir imágenes espectaculares en facebook. Nosotros estuvimos allí y lo comprobamos en directo. Esas fotos son nuestras.

7:40
Emprendemos la bajada, recogemos a los compañeros y al resto del material, desayunamos y vamos contando ya las anécdotas que quedarán para el recuerdo. Nos bebemos los últimos jugos, devoramos las últimas barritas energéticas, y todavía queda sitio para un último sándwich de nutella.

12:10
Llegamos al punto de recogida. Agradecemos a los padres y madres que hayan venido a traernos y recogernos. Volvemos casi todos los que fuimos. Esta vez fue todo un éxito. La montaña no ha podido con nosotros. El curso que viene, más.

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julio 12, 2016