Visita al Observatorio de Izaña

El sol. Una esfera casi perfecta de plasma que se originó hace 4600 millones de años. Una estrella mediana que supone la mayor fuente de energía de nuestro sistema planetario. Nuestra estrella. Todos los días alumbrándonos. Tan importante para la vida. Siempre fácil de sentir su calor. Y sin embargo, 1º de la ESO había tenido que esperar varias semanas para por fin subir al Astrofísico de Izaña y poder verlo desde cerca, a través de telescopios. Lo bueno muchas veces se hace esperar… Y lo bueno de esta espera es que al final subir a Izaña mereció la pena.

Los alumnos de 1º de la ESO, en el marco de la asignatura de Biología y Geología, tuvieron la oportunidad de subir, desde muy temprano, a uno de los mejores enclaves del mundo para estudiar el universo: el Observatorio del Teide de Izaña, en pleno Parque Nacional. Una vez allí se dividieron en dos grupos para disfrutar de una visita por las instalaciones, con los físicos y técnicos del Instituto de Astrofísica de Canarias.

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Siempre bien abrigados, pero en un día en donde sol quería hacer acto de presencia, como si estuviera contento por recibirles, los alumnos pudieron conocer las principales características de las instalaciones, la cual fue fundada en 1959. Presenciaron las características de algunos observatorios nocturnos y solares, como el “THEMIS” o el “Gregor”, de orígenes alemanes, franceses y por supuesto españoles.

Igualmente, entraron en una sala de proyecciones en donde vieron un vídeo sobre qué es el universo, cuánto hace que se formó y cómo se puede estudiar. En un viaje a través del espacio y del tiempo los alumnos, con la ayuda de explicaciones y muchas preguntas, pudieron acercarse a conocer las características de los planetas, estrellas, sistemas solares y galaxias que existen. Igualmente, conocimos algo más acerca del espectro electromagnético e incluso nos sacamos una foto con una cámara infrarroja.

El plato fuerte se dejó para el final: ver en directo (o con 8 minutos de retraso) al sol a través de los telescopios del Instituto. Fue fácil identificar algunas manchas solares e incluso las llamaradas y protuberancias en la cromosfera. Al acabar la visita comimos un nuevo desayuno de media mañana y, atravesando el mar de nubes, regresamos de nuevo al Colegio.

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diciembre 7, 2016